Política de Protección de Menores: Protección infantil: Manejo de una revelación, procedimientos de notificación y supervisión
Protección infantil
Oxford School of English cumple con sus responsabilidades de protección infantil garantizando que todo el personal pueda:
identificar y reconocer a niños, niñas y jóvenes que sufren o corren riesgo de sufrir abuso o negligencia
responder a las necesidades de comunicación de los menores de 18 años
respetar los límites de la confidencialidad y saber cómo y cuándo compartir información
Acusaciones de abuso o conducta inapropiada que involucren al personal
Las acusaciones que involucren a cualquier miembro del personal deben comunicarse inmediatamente a la Dirección (Principal) y a la Persona responsable de Bienestar (Welfare Officer). Se recopilará toda la información y se seguirán los procedimientos pertinentes.
La Dirección se pondrá en contacto con el Local Authority Designated Officer (LADO), que forma parte del Oxfordshire Safeguarding Children Board, y seguirá los consejos y las acciones sugeridas que este indique.
Mientras se investiga una denuncia, el miembro del personal será suspendido y, si la denuncia se confirma, será despedido e informaremos inmediatamente a las autoridades competentes.
Definición de abuso
El abuso es el maltrato físico, sexual o emocional, o la negligencia hacia una persona joven o un adulto vulnerable, que de forma deliberada o por desconocimiento causa daño, amenaza la vida o vulnera los derechos de esa persona.
Hay cuatro tipos principales de abuso que todo el mundo debe conocer:
Abuso físico
Abuso sexual
Abuso emocional
Negligencia
En ocasiones puede haber una combinación de dos o más formas de abuso al mismo tiempo. Es importante que cada persona se familiarice con las señales de abuso para ayudar a combatirlo. El abuso puede darse en cualquier entorno, ya sea mediante contacto físico o verbal cara a cara, o a través del teléfono o de Internet. Haz clic aquí para ver una descripción más detallada del abuso y de cómo reconocerlo.
Si sospechas que existe abuso, primero debes comentarlo con tu responsable directo (line manager) y explicar los motivos de tus sospechas. Todas las sospechas se tomarán en serio y se te ofrecerá apoyo. Tu responsable hablará de tus sospechas con la Persona responsable de protección infantil (Child Protection Officer) y tomará las medidas adecuadas.
Guía para manejar una revelación por parte de un menor
¿Qué debes hacer si un menor se acerca a ti y te dice que está sufriendo abuso, o si un menor de 18 años te expresa preocupación por otra persona? Es normal sentirse abrumado y confundido en esta situación. El abuso infantil es un tema difícil, que puede ser duro de aceptar y aún más de abordar. Los niños y niñas que sufren abuso a menudo son amenazados por quienes lo ejercen para que mantengan el secreto. Por eso, contarle a una persona adulta requiere muchísimo valor. Tienen que enfrentarse a muchas dudas, incluido el miedo a que no se les crea. Por lo tanto, es fundamental mantenerse calmado y mostrar apoyo al menor durante todo el proceso de revelación. Las siguientes pautas ayudarán a reducir el riesgo de causar más trauma al menor y/o de comprometer una investigación criminal durante esta fase.
Recibir:
Escucha lo que te cuente sin mostrar sorpresa ni incredulidad. Una reacción habitual ante una noticia tan desagradable e impactante como el abuso infantil es la negación. Sin embargo, si muestras negación frente al menor, o expresas sorpresa o disgusto ante lo que te cuenta, es posible que tenga miedo de seguir hablando y deje de hacerlo.
Acepta lo que te diga sin juzgar.
Tómalo en serio.
Tranquilizar:
Tranquiliza al menor, pero solo en la medida en que sea honesto y realista. No hagas promesas que no puedas garantizar, por ejemplo, «a partir de ahora todo irá bien». Reafírmale que no ha hecho nada malo y que te tomas muy en serio lo que te está contando.
No prometas confidencialidad: nunca aceptes guardar secretos. Tienes la obligación de comunicar tus preocupaciones.
Dile al menor que tendrás que contárselo a algunas personas, pero solo a aquellas cuya labor es proteger a los menores.
Reconoce lo difícil que debe de haber sido hablar. Se necesita mucho valor para que un menor cuente que está sufriendo abuso.
Reaccionar:
Escucha con calma, atención y paciencia. No des nada por hecho: no especules ni saques conclusiones precipitadas.
No investigues, no interrogues ni intentes decidir si el menor dice la verdad. Recuerda que una acusación de abuso infantil puede dar lugar a una investigación criminal, así que no hagas nada que pueda poner en peligro una investigación policial. Deja que el menor te explique con sus propias palabras lo que ha pasado, pero no hagas preguntas que le dirijan la respuesta.
Haz preguntas abiertas como «¿Hay algo más que quieras contarme?»
Comunícate con el menor de una forma adecuada a su edad, nivel de comprensión y preferencias. Esto es especialmente importante para menores con discapacidades y para quienes no tienen el inglés como idioma preferente.
No le pidas al menor que repita lo que te ha contado a otro miembro del personal. Explica qué vas a hacer a continuación y con quién tendrás que hablar. Deriva el caso directamente a la persona nombrada como responsable de protección infantil en tu organización (según se establece en la política de protección infantil de la organización).
No hables del caso con nadie ajeno al equipo de protección infantil.
Registrar:
Toma unas notas breves en el momento y complétalas con más detalle tan pronto como sea posible.
No destruyas tus notas originales por si el Juzgado las necesitara.
Anota la fecha, la hora, el lugar, las palabras usadas por el menor y cómo te pareció verlo: sé específico. Registra las palabras textuales, incluyendo cualquier palabrota o jerga.
Registra hechos y cosas observables, no tus interpretaciones o suposiciones: mantén el registro objetivo.
En resumen:
Trata a todos los menores de 18 años con el mismo respeto que al resto del alumnado.
Asegúrate de que, siempre que sea posible, haya más de una persona adulta presente si estás en un espacio con menores de 18 años.
Cuestiona cualquier comportamiento inaceptable e informa de inmediato a la Persona responsable de Bienestar (Welfare Officer) sobre cualquier acusación o sospecha.
Si alguien te quiere dar información, escucha con atención y sin juzgar, pero ten especial cuidado al hablar de temas delicados.
Si necesitas compartir la información, explica al estudiante que eso es lo que piensas hacer.
No prometas que mantendrás en secreto ninguna parte de la información.
No prometas que puedes solucionar el problema; si el problema continúa, parecerá que has traicionado la confianza del menor.
Tranquiliza al menor o al adulto vulnerable diciéndole que ha hecho lo correcto al contarlo y que le crees.
Dedica tiempo a que el estudiante pueda hablar contigo, no le metas prisa y no le hagas preguntas que dirijan sus respuestas; no nos corresponde a nosotros investigar.
Procedimientos de notificación y supervisión
Todo el personal debe ser consciente de que tiene la responsabilidad de salvaguardar. Si una persona adulta, un estudiante o un compañero preocupado plantea una inquietud, no debe guardar la información para sí. Debe informar inmediatamente a la Persona responsable de Bienestar (Welfare Officer) para que se registre el máximo de información posible. Podría perderse información vital si esto no se hace.
Las cuestiones de protección y salvaguarda tendrán prioridad sobre cualquier otra tarea.
Todas las preocupaciones serán registradas por la Persona responsable de Bienestar o por la Persona responsable de Salvaguarda (Safeguarding Manager) y se conservarán de acuerdo con la Ley de Protección de Datos (Data Protection Act).
La Persona responsable de Bienestar consultará con las autoridades correspondientes si necesita asesoramiento o apoyo.
Se pueden solicitar citas con la Persona responsable de Bienestar en recepción. Se informa al alumnado de esto durante la sesión informativa de su primer día.
Hay un buzón de sugerencias donde se pueden comunicar de forma anónima cualquier preocupación relacionada con el bienestar del alumnado.
Si la Persona responsable de Bienestar no está disponible, cualquier preocupación deberá comunicarse a la Persona responsable de Salvaguarda (safeguarding manager).
Conservación de registros
Si una revelación se comunica por parte de una persona joven o adulta (por ejemplo, preocupación por una lesión física o negligencia en casa) o si hay inquietudes sobre la conducta de un empleado o voluntario (por ejemplo, si hace daño a un menor, incumple el código de conducta o hace algo considerado una mala práctica), es de vital importancia registrar todos los detalles relevantes, independientemente de que esas preocupaciones se compartan o no con la policía u otra autoridad. Se debe conservar un registro preciso de:
la fecha y hora del incidente/revelación
las partes implicadas, incluidas las personas que hayan presenciado el hecho
lo que se dijo o se hizo y por parte de quién
cualquier actuación que la organización haya llevado a cabo para investigar el asunto
cualquier actuación posterior
cuando proceda, los motivos por los que se decidió no remitir esas preocupaciones a un organismo oficial
cualquier interpretación o deducción a partir de lo observado, dicho o alegado debe quedar claramente registrada como tal
el nombre de la persona que informa de la preocupación, el nombre y cargo de la persona a la que se comunicó, la fecha y hora y sus datos de contacto.
Los registros se guardarán en una carpeta protegida con contraseña (drop box) a la que solo tendrá acceso la Persona responsable de Salvaguarda y la Persona responsable de Bienestar.
Este tipo de registros no se conservará durante más de 6 años después del último contacto de la persona con la escuela. Habrá excepciones al periodo de 6 años cuando los registros:
Deban conservarse porque la información que contienen es relevante para una acción legal que ya se haya iniciado.
Deban conservarse durante más tiempo por exigencias legales.
Se archiven con fines históricos (por ejemplo, cuando la organización haya sido parte en un procedimiento judicial o haya participado en procesos iniciados por una autoridad local). Cuando existan procedimientos legales, es recomendable solicitar asesoramiento jurídico sobre el periodo de conservación de los registros.
Constituyan una muestra de registros conservados con fines de investigación.
Estén relacionados con personas y proveedores de servicios que hayan sido, o cuyo personal haya sido, calificados como insatisfactorios.
Se conserven para poder ofrecer a la propia persona aspectos de su historia personal (por ejemplo, cuando el menor pueda solicitar acceso a su expediente en el futuro y esa información no esté disponible en otro lugar).
Cuando los registros se conserven durante más de 6 años, los archivos se marcarán claramente y se especificarán los motivos del periodo de ampliación.